EL ENTRENAMIENTO FUNCIONAL AMERICANO SEGÚN LA INTENSIDAD, EL LACTATO Y LAS TÉCNICAS DE ATENCIÓN

El entrenamiento funcional americano se establece como una filosofía de ejercicio físico y un deporte competitivo del fitness, en el que se ejecutan ejercicios de alta intensidad con poca o ninguna recuperación.

Está estructurado en una sola sesión de entrenamiento llamada Work Of The Day (WOD o“entrenamiento del día”). Cada WOD consiste en un calentamiento específico, seguido de un programa de entrenamiento de fuerza con una duración entre 10 a 30 minutos.

Diversas investigaciones científicas han demostrado que durante un entrenamiento tan exhaustivo como es el entrenamiento funcional americano, hay un aumento del lactato sanguíneo, resultado de la intensidad del ejercicio y de la fatiga muscular. Así pues, también se ha investigado sobre la correlación negativa entre los niveles elevados de lactato y dos aspectos de la atención del sujeto: su intensidad y su selectividad.

Attentive Processes, Blood Lactate and entrenamiento funcional americano, es un estudio que analiza “la influencia del lactato sanguíneo en la intensidad y la selectividad de la atención, producida durante una sesión específica de entrenamiento funcional americano”.

Para ello, se evalúan dos factores distintos en quince profesionales masculinos que participan voluntariamente en esta investigación. Primero se mide el tiempo de reacción, y en segundo lugar se analiza la atención dividida del sujeto con una doble tarea.

La sesión de entrenamiento (WOD), llamado 15.5, se realiza de la siguiente manera:

–      27 – 21 – 15 – 9:  calorías o repeticiones, sin recuperación y en el mínimo tiempo, de los siguientes ejercicios alternos.

–      Remo Concept 2, seleccionando en el monitor el control del consumo de calorías.

–      Thrusters, ejercicio que está compuesto por una sentadilla profunda con barra por delante (sobre hombros) y termina con empujes Press (sobre la cabeza), estirando completamente los brazos. El peso es de 43 kilos para los hombres y 29.5 kg para las mujeres.

Este entrenamiento comienza sentado en el Remo (Concept 2) con el monitor seleccionado en cero calorías. El individuo empieza a remar hasta que haya consumido 27 calorías (medida por la pantalla del remo ergómetro), cambiará de ejercicio (sin recuperación) para realizar con una barra 27 repeticiones Thrusters, luego regresará (sin recuperación) al remo para realizar las 21 calorías, cambiará de ejercicio (sin recuperación) para realizar con una barra 21 repeticiones Thrusters, y así sucesivamente. El objetivo final será completar Las 72 calorías + las 72 repeticiones en el menor tiempo posible.

Tras finalizar el entrenamiento de 15 minutos, este estudio mide en reposo “el lactato sanguíneo, la glucosa en sangre, el tiempo de reacción, el tiempo de ejecución de una tarea doble, el número de errores y el número de omisiones”.

Para evaluar la atención activa de los participantes, el estudio realiza dos pruebas   de acuerdo con el “Test sobre Procesos de Atención” de Zimmermann y Fimm, que consiste en una serie de tareas diseñadas especialmente para la evaluación de diferentes capacidades de la atención con un simple ordenador personal.

Una de ellas evalúa la atención dividida donde se utiliza una doble tarea sobre un reconocimiento en paralelo del estímulo auditivo y visual. Esta prueba permite evaluar el papel de las interferencias en la atención dividida a través de tres variables: número de errores, número de omisiones y duración de los resultados. El estudio señala que “en este tipo de experimentos, el principal problema es que las pruebas de atención deben realizarse de forma extremadamente rápida (menos de 4 minutos en total) para que la evaluación se realice con niveles muy altos de lactato sanguíneo”.

Los resultados finales indican que “los niveles de lactato sanguíneo antes del inicio de la sesión fueron considerablemente más altos que en reposo (<2 mmol/L), con un valor medio de 4,5 mmol/L (± 1,99 SD)”. Al final de la sesión de entrenamiento, el lactato sanguíneo “mostró un aumento significativo, alcanzando un valor promedio de 13,8 mmol/L (± 1,18 SD) y volviendo después de 15 minutos a valores similares a los iniciales”.

La glucemia no mostró diferencias estadísticamente significativas durante la sesión. En cuanto al tiempo de reacción, el tiempo de ejecución, el número de errores y el número de omisiones mostraron un empeoramiento significativo conjuntamente con el aumento del lactato sanguíneo.

Tras el análisis de todos estos resultados, el estudio conduce a la conclusión de que, “independientemente de otras hipótesis”, un aumento del lactato sanguíneo es de por sícapaz de empeorar los procesos atencionales. Por tanto, “los deportistas con altos niveles de lactato en la sangre que practiquen entrenamiento funcional americano, deben, consecuentemente, tener un proceso de atención activa algo limitado, incluso en reposo”.

En nuestro Curso y Master de Entrenamiento Funcional (EFAR), desarrollamos una planificación por áreas de entrenamiento, donde una de las variables que tenemos en cuenta es la producción de lactato sanguíneo en el pre y post entrenamiento, indicándonos con una alta certeza el sistema energético predominante y su relación con el objetivo que se desea trabajar.

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